miércoles, 11 de mayo de 2011

De paseo por los cementerios del Bierzo.
Ponferrada

Ignoro si Ponferrada tendría antes algún otro cementerio. Me figuro que sí, ¡una ciudad tan antigua!, que algún camposanto romano, medieval o de los tiempos modernos habría estado situado en zona urbana y que por tal motivo (y las leyes promulgadas por Carlos III) se ha construido un único cementerio a las afueras de la población.

La factura del cementerio es impecable. Su diseñador se ha debido fijar en sacramentales de otros países, tal vez estadounidenses o británicas, y se han construido numerosos parterres que alojan tumbas en el suelo, panteones de diversa factura e hileras casi interminables de nichos plagadas de zonas verdes y bulevares que nos invitan a pasear y a admirar además el magnífico paisaje que se divisa del Ancares desde el punto más elevado de la ciudad.

Con tan poca documentación lo único que puedo hacer es deleitarles con algunas instantáneas que tomé la pasada Semana Santa en la capital berciana. Un precioso paseo que reconcilia naturaleza, hombre y arte en un todo y brinda paz al espíritu. Disfruten.


Cruces modernas y cruces más antiguas se mezclan en algunos parterres del cementerio.

martes, 3 de mayo de 2011

De paseo por los cementerios del Bierzo.
Villafranca del Bierzo.

Tras llevar varias entradas hablando de personas ilustres, de sepulcros que quitan el sentido y de estatuas que tendríamos perfectamente decorando nuestros aposentos aún sabiendo su procedencia, vamos a empezar hoy con la sección de cementerios "tal cual",  porque, si bien es verdad que admirar al Moisés de Miguel Ángel o perderse por las naves de una colegiata o buscar hasta el desespero la tumba de algún personaje histórico es apasionante, lo verdaderamente conmovedor de esta afición nuestra es pasear tranquilamente entre tumbas de anónimos que nos aportan paz a la vez que belleza (en algunos casos, claro).

Parte de mi Semana Santa se desarrolló haciendo visitas a los cementerios de localidades cercanas a mis lugares de recreo. Cementerios normales, como cualquiera de los que ustedes puedan visitar, pero ¿quién estipula lo que es o no normal? Porque siempre nos encontraremos con algo que nos llama poderosamente la atención, ¿sí?

Pasen, paseen y vean el Cementerio de Villafranca del Bierzo, justo al lado de la iglesia de Santiago, parada obligatoria del camino homónimo. Una verdadera belleza del siglo pasado que conserva aún su antiguo esplendor aunque teñido de algún que otro liquen.

Más o menos esto es lo primero que nos encontramos cuando miramos a la izquierda.