domingo, 30 de junio de 2013

Homenaje a Mariano Benlliure. 
Mausoleo de los duques de Denia, Sacramental de San Isidro, Madrid (España).

Si en el post pasado conversábamos sobre las piedades del camposanto segoviano y se ratificaba en los comentarios que ni piedades ni cristos son esculturas predilectas en el estudio del arte funerario, hoy voy a hablarles, por ser la excepción que confirma la regla, de un Cristo crucificado (y lo que le rodea) alucinante.

Esta crucifixión no es una figura cualquiera que podamos encontrar fotocopiada lápida tras lápida. De hecho es muy complicada de ver puesto que se halla resguardada dentro del espectacular mausoleo de los duques de Denia (patio de la Purísima Concepción, Sacramental de San Isidro, Madrid).

Los bajorrelieves en mármol de Caridad y Fe custodian las puertas que conducen a la cripta.
Les dije años ha que este precioso mausoleo merecía una entrada aparte y aquí me tienen escribiéndola porque también quiero que sea mi particular honra a Mariano Benlliure en el 150º aniversario de su nacimiento. Dentro del mundo del monumento funerario, el escultor valenciano se encuentra entre los elegidos.

En el año 1904 cayeron en manos de Benlliure dos proyectos funerarios que le aportarían especial orgullo como artista. El primer encargo fue para el mausoleo de Práxedes Mateo-Sagasta, sita en el Panteón de los Hombres Ilustres de Madrid (post que inauguró este blog). Estaba dando vueltas al diseño para Sagasta, cuando se puso en contacto con él don Luis de León y Cataumber, duque de Denia, para que se encargara del mausoleo para su esposa Ángela Pérez de Barradas y Bernuy.

Antes de meterse en harina Benlliure decidió emprender un viaje por Grecia. De vuelta en España el escultor escribió una carta a su hermano José haciéndole saber la honda emoción que le había causado la escultura helena, hasta el punto de destruir tres meses de trabajo en el túmulo de Sagasta para rediseñar desde cero toda la sepultura. No han llegado a nuestros días los bocetos del anterior modelo (que tenga constancia), pero no cabe duda que mereció la pena el nuevo planteamiento funerario.

Por el día Benlliure labraba el sepulcro de Sagasta, mientras que por la noche, en estrecha colaboración con el arquitecto Enrique Repullés y Vargas, cabeza y manos no dejaban de trabajar en bosquejos para la obra de los duques de Denia.

Proyecto para el panteón de los duques de Denia por Enrique Repullés y Vargas, 1904 (link).

Paremos un momento llegados a este punto. Se han fijado en la foto que abre este post, ¿no? Y ahora acaban de ver el proyecto del mausoleo, ¿verdad? En un juego del tipo Las Siete Diferencias habrán apreciado una especialmente llamativa. ¿Dónde está en la actual construcción el grupo escultórico que se apoyaba en la pirámide truncada? ¿Se llegó a esculpir o simplemente se quedó en boceto?

Se llegó a esculpir el pináculo, sí. En la página doce del número seis de la revista La Esfera pueden ver una fotografía en la cual el propio Benlliure esta mostrándola a los periodistas que fueron para hacerle un reportaje justo antes de la colocación de la misma en el mausoleo de los duques (por cierto, lean todo el artículo ya que explica, de manera bien poética, la impresión del periodista al ver las figuras yacentes de la cripta en el estudio del escultor). Las comparaciones con su obra funeraria por excelencia, el panteón del tenor Julián Gayarre (Cementerio de Roncal, Roncal, Navarra), son inevitables dada la composición helicoidal en el que el espíritu de doña Ángela es guiado por diferentes ángeles que portan una cruz (en bronce) hacia el cielo.

Como tantas y tantas cosas el panteón no se libró de los horrores de las guerras siendo salvajemente cercenado durante la Civil Española. Retomaremos el triste tema de la mutilación cuando atravesemos la puerta y bajemos las escaleras que conducen al hipogeo. Mientras tanto pueden ver una de las pocas fotografías que se conservan del monumento al completo.

Fotografía del año 1915 (link).

Pese a la pérdida de la 'joya de la corona' el mausoleo en absoluto desmerece. Es más, sucede con esta tumba lo que con las esculturas clásicas, que se valoran más por lo que ha llegado a nuestros días que por lo que en su momento fueron. Y si no, observen lo que se ve una vez que los bajorrelieves de la Fe y la Caridad nos permiten vislumbrar el interior.

Gracias a perVive y a Marta Sanmamed, perviviana de pro, pudimos asistir a la primera Ruta de las Velas por la Sacramental de San Isidro, primer día en el que pude observar de cerca desde cerca esta maravilla. Aquí aún están sin encender todas las velitas. Imagínense el espectáculo.

Nos encontramos con una cripta abovedada revestida de mármol veteado en la que, sobre una sencilla basa, reposan las lápidas con los cuerpos yacentes de los dos duques tallados en mármol de Carrara. Desafortunadamente los lucillos -fundidos en bronce- tampoco han llegado a nuestros días y las lápidas, en fin, desmochadas por completo.

Aquí sin las velitas. :-)
El duque aparece vestido con hábito encapuchado de monje y crucifijo abrazado con las manos sobre en el pecho.
Fíjense en el detalle del pelo cayendo sobre la frente. Parece que le acaba de dar una mínima ráfaga de aire.



En el grupo que decoraba el tejado de la pirámide la duquesa aparecía vestida de religiosa. En cambio aquí nos la encontramos con ropajes más típicos en la mujer casada de la época tardo gótica - primer renacimiento español. Tal vez Benlliure tomó como ejemplo las lápidas funerarias españolas de los siglos XVI a XVII para realizar esta talla.

Al igual que en la figura del duque sobre el torso de la duquesa se apoya un crucifijo.

En las manos un rosario de pequeñas cuentas, ¿perlas, tal vez?.
Detalle del almohadón.

En el fondo de la cripta, sobre un altar y bajo un lucernario que proporciona luz al interior y aporta santidad a la figura, nos encontramos con un Cristo a punto de expirar clavado en su cruz, cincelados ambos en mármol de Carrara. Les puedo asegurar que si se sitúan debajo de él casi se puede ver el movimiento de la melena de una cabeza que acaba de caer; casi se puede percibir el último temblequeo de unas piernas a punto de ceder.




Esta vez no es solo mi fetichismo podal el que me invita a colgarles una fotografía de pinrreles, ¿no notan el último hálito de vida en esos dedos aferrándose al suelo?

El Cristo de Benlliure puede presumir -además de la sutil herida hecha con lanza que caracteriza a todas las crucifixiones- de un balazo en el pectoral izquierdo pergeñado por alguno de los soldados que utilizaron las tumbas de la Sacramental de San Isidro como campo de tiro en la Guerra Civil.

Supongo que el respeto por una imagen religiosa llevara a los soldados a no ultrajar más esta estatua.

Años después, en 1945, este Cristo serviría como modelo a Benlliure en la talla del paso procesional del Cristo de los Difuntos y las Ánimas para la Semana Santa de Crevillente (Alicante).

No me negarán una vez vista esta preciosidad que sí estamos ante la excepción que confirma la regla, ¿no?

Pero, no se vayan todavía, ¡aún hay más! Ô_Ô

Mi afán necropolita ha hecho pegarme un buen paseo por la Villa y Corte para mostrarles fotografías de otros monumentos funerarios de Benlliure dentro de Madrid. Algunos están completamente desaparecidos, como el sepulcro de Fernando Primo de Rivera (S. S. Isidro) o la lápida de Leandro Pla (S. San Justo), y otros a punto de desaparecer. No se desanimen, algunos todavía se conservan en muy buen estado.

Tumba de Miguel Moya.
Sacramental de San Justo, patio de Santa Cruz.
Justo detrás de la sepultura del ilustre doctor don Gregorio Marañón, arropado por el run run del agua de fuentes chapotenando, nos encontramos con la talla de un trabajador de imprenta que guarda la tumba del fundador de la Asociación de la Prensa de Madrid.



Tumba de Casto Plasencia.
Sacramental de San Justo, patio de Santa Catalina, 156.
Es una pena encontrarse con las tumbas de personas que en su momento fueron ilustres y que ahora parecen sometidas al más absoluto de los olvidos. En la tumba del pintor Casto Plasencia no solo falta el busto cincelado por Benlliure: ni siquiera se puede leer quién es el morador de la lápida.

Aunque había un par de claveles. En esto del sentimiento funerario, nunca se sabe.
En lo alto del fuste aún se puede ver el enganche al cual iba engarzado el busto.

Tumba de Lucrecia Arana.
Sacramental de San Justo, patio de Santa Gertrudis 4ª sección, s/n.
En realidad Mariano Benlliure solo esculpió el busto de su segunda esposa que desgraciadamente está desaparecido.



Tumba de la familia Núñez Rubio.
Cementerio de La Almudena, necrópolis zona 1, cuartel 18n, 49.
Pilar Rubio, joven viuda de Santiago Núñez, posó para que el escultor valenciano cincelara en mármol y bronce su figura doliente que sería colocada sobre la lápida de granito años más tarde de su diseño por mor de la Guerra Civil.

Delicada y sugerente a partes iguales.


Panteón de los Hombres Ilustres.
Claustro de la basílica de Nuestra Señora de Atocha.
Dentro del claustro nos encontramos con tres sepulcros, a cual más espectacular, del escultor valenciano. Benlliure se sintió particularmente orgulloso de su obra para Sagasta, pero a mi el que realmente me empana es el cenotafio de Canalejas. Les muestro fotos de detalles ya que pueden contemplarlos enteros en la primera entrada de este blog.

Detalle de la alegoría de la Historia en el túmulo de Práxedes Mateo-Sagasta, el primero que se ve tras entrar al claustro.
Figura femenina de bronce protegiendo el cuerpo inerte de Eduardo Dato.
Detalle de los obreros descendiendo el cuerpo inerte de José Canalejas hacia la cripta. La fuerza muscular de los cuerpos vivos contrasta con la laxitud del cadáver envuelto en un sudario dentro de un juego de formas exquisito.

Como colofón, si es que han conseguido llegar hasta aquí, les aconsejo que no se pierdan la exposición sobre Mariano Benlliure que hasta hoy ha estado en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid y a partir de la semana que viene podrán ver en Valencia. Y si no pueden acercarse, no se preocupen. Las esculturas de Benlliure decoran las calles de más de treinta ciudades alrededor de todo el mundo. Solo es cuestión de fijarse un poquitín.


Nota al margen 1_
La obra de Benlliure es prácticamente inabarcable, incluso si solo tuviéramos que analizar su escultura funeraria. Aquí les he querido traer una muestra de la que podemos encontrar en Madrid, pero no nos podemos olvidar del panteón de Julián Gayarre (Cementerio de Roncal, Navarra), ni del mausoleo de la familia Moroder (Cementerio General de Valencia), ni del túmulo de José Gómez Ortega, "Joselito", (Cementerio de San Fernando, Sevilla) ni de la tumba de José Arana y Elorza (Cementerio Municipal, Escoriaza, Guipúzcoa) y el mausoleo de los marqueses de Cerralbo (Iglesia del Sagrario, Ciudad Rodrigo, Salamanca).

Nota al margen 2_
Me gustaría hacerles saber -no será la primera vez que lo hago aunque en esta ocasión no personalizaré (no será por ganas)- la dificultad que tenemos hoy en día los fotógrafos para realizar nuestro trabajo gracias a la cantidad de trabas burocráticas que se interponen entre nuestro objetivo y el objeto a fotografiar. Me pongo en el lugar de los censores y puedo llegar a entender que teman por el patrimonio que protegen. Pero lo que realmente me parece incomprensible es que se tarde más de un año en gestionar un permiso para sacar fotografías (y sin dar señales de vida aún). ¿No sería más sencillo ir al secretario de turno y dejar tu dni/pagar la tasa y que te dejasen hacer que tener que esperar ad aeternum enviando faxes que se pierden o emails que nunca llegan? Llámenme rebelde, pero en lo que a mí respecta seguiré llevándome las bullas de los seguratas que, por mucho que intente explicarles la circunstancia, solo cumplen con su trabajo. No creo que esté haciendo mal a nadie, es más todo lo contrario.

Bibliografía y documentación_
  • VV.AA., Mariano Benlliure, El domino de la materia, catálogo de la exposición con motivo del 150º aniversario del nacimiento del escultor, Edición Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid y Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana.
  • LLEDÓ MAS, Sergio, La obra de Mariano Benlliure V (link). 
  • Fundación Mariano Benlliure (link).
  • Apoyamos la Ruta Europea de los Cementerios, agradecimiento especial a Carlos Saguar (link).
  • Revista Adiós (link).
  • Memorial Spain blog (link).
  • Madrid.org (link).

17 comentarios:

  1. ¡¡Genial!! Me ha encantado y... ¡¡qué fotografías!! Los detalles del Crucificado son de quitar la respiración. Una maravilla. Felicidades.

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  2. Viniendo de una gran historiadora del arte como tú eres, Sira, es todo un halago. :-D Fíjate que cuando empecé a escribir esta entrada y comencé a seleccionar las fotografías me di cuenta que, pese a lo espectacular del Cristo, no le tengo demasiado fotografiado. Es por vagancia, supongo, que me da mucha pereza sacar el teleobjetivo de la bolsa para, por ejemplo, sacar un primerísimo primer plano de su cara o del balazo en el pecho. A ver si hay otra ruta de las velas por ahí en ciernes...

    Besitos.

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    1. Anda, anda, que lo de "gran..." sobra pero de lejos. Además, estoy a régimen y prometo por Dior que esta vez me voy a quedar en el chasis y ya nunca más seré "gran" nada. Un besazo.

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    2. Sira, solo hace falta pasearse por tu bitácora para entender a qué gran me refiero. ;-) Un besazo para ti, guapa.

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  3. Muchas gracias por el paseo que nos has dado de la mano de Benlliure. Tengo que admitir que, para mí, es un gran desconocido fuera de las grandes obras ya que quizá tengo otros escultores más a mano, así que he aprendido unas cuantas cositas.
    Comparto contigo la opinión sobre el cristo. Recuerdo estar a sus pies y tener la sensación de que, en cualquier momento, iba a gemir de dolor.
    Y las fotografías... ¡qué puedo decir!... increíbles como siempre.

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  4. Las fotos del panteón de los duques de Denia son preciosas en especial. A pesar del estado en que actualmente se encuentran dichas esculturas siguen quitando la respiración.

    La "mentalidad de la boina apretada" sigue presente en muchos lugares que no conciben que alguien vaya a pasear o a fotografiar por los cementerios. Por cierto, de pagar nada de nada que para eso son lugares públicos (la mayoría de veces). Sólo falta que les des ideas...

    Por cierto muy buena documentación. La foto del Benlliure y el grupo escultórico del panteón de los duques es impagable.



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  5. ¡Gracias a los dos por vuestros comentarios, Lilith, Ksawery!

    Intento colgar las fotografías que mejor ilustran el post. A veces coincide creatividad y documentación, pero no siempre. Algún día haré algo con las más creativas, supongo.

    Vosotros dos, no sé porqué me da a mí, sois más de Llimona... ;-) Bueno, a mí también me fascina Josep Llimona por su delicadeza en las formas escultóricas. Benlliure es más movido con su cincel (quiero ver ese Benlliure de Montjuïc ¡ya!).

    Lo de las tasas, mmm, no es por dar ideas que en seguida nos apuntamos a lo de tener que pagar hasta por ir al baño, pero recuerdo en Moscú (no sé si fue en Novodevichi, aunque sí dentro del Kremlin) que pagabas 50 céntimos de euro, te ponían una pegatina en el objetivo y te permitían disparar a tu antojo. De todas formas, ellos se lo pierden. Existen algunos camposantos que están intentando venderse como Pere Lachaises o como Staglienos y no te permiten ni pasear por ellos cuando con esos paseos lo que realmente les estás haciendo ¡publi gratis!

    Bah, no quiero entrar al trapo que me enciendo.

    La foto impagable gracias a Carlos Saguar que es un crack el hombre.

    Petonets para los dos.

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    1. Nosotros somos de Josep Llimona, de Eusebi Arnau, de Enric Clarasó, de Mariano Benlliure, de Miquel Blay, de Josep Reynés, de los hermanos Vallmitjana, etc. En definitiva, de cualquier buen escultor que se lo merezca.

      La foto del Benlliure de Montjuïc aquí: https://picasaweb.google.com/lh/photo/KKiHOjS6_PwlKywkggbly9MTjNZETYmyPJy0liipFm0?feat=directlink.

      Lo de pagar por hacer fotos sigue sin convencerme. Es como si pagásemos por mirar. Yo también me enciendo con el tema.

      ¡Abrazos!

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    2. ¡Lo vuestro es puro vicio, nen! :-P

      Muchísimas gracias, Ksawery. Soy una vagoneta, casi que podría haberla buscado por internet en vez de hacerte perder tiempo a ti. Mola, aunque no es una obra mayor del autor, me temo. Creo que cuando regrese a Montjuïc me pararé algo más en otras tumbas, sobre todo en una (intuid cuál...) que al final quede stendhalizada y me vine sin mucha información.

      Ah, lo de pagar a mí tampoco me gusta, no me gusta naaaada, pero a veces con tal que me dejen tranquila, pagaría. No las barbaridades que te piden en algunos sitios (panteón real de San Isidoro, por ejemplo), pero sí algo. Es como las entradas para ver una catedral. Si ese dinero se destina para su conservación, no me importa lo más mínimo. Claro que con un cementerio, es diferente.

      ¡Abrazotes para los dos!

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  6. Miss Calamity, como siempre un artículo sublime!! Enormes tus palabras y fotografías. Gracias, eres un crac. :)

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    1. ¡Marta, qué bien verte por aquí! Cosas de la vida (y de que Madrid por muy grande que nos parezca es un pañuelo) anoche me encontré con Nus y me dijo que os había gustado mucho el artículo y las fotos. Me hizo mucha ilusión. :'-) Aún así, tendría que fotografiar de nuevo al Cristo, no estoy especialmente contenta con el resultado.

      Gracias a ti por pasarte, Marta. Un besazo. ;-)

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    1. ¡Muchas gracias, Hades! Bienvenido a tu casa.

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  8. Hola Calamidad, buscando otras cosas, he dado por casualidad con tu blog y es realmente interesante, creo que tengo para rato para leerlo todo y descubrir cosas que no conozco y me apasionan.

    Estuve hace unos años en El Roncal, y estuve -por supuesto- en su cementerio y disfrute de la escultura de Benlliure, que tu comentas en la entrada.

    Ha sido un placer encontrarte. Quizá te pueda interesar uno de mis blogs (Mis paseos funerarios) que trata sobre los cementerios que he visitado.

    Un saludo de presentación

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  9. ¡Hola, Emetorr y bienvenido!
    Acabo de pasearme (de puntillas y deprisa, luego me paseo de verdad, con calma) por tu blog y sí, es muy interesante.

    No he estado en el cementerio del Roncal, pero sin lugar a dudas tengo que hacer por ir. No eres el primero en esta casa que me lo recomienda. :-)

    Un saludo también para ti.
    C.

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  10. un gran post como siempre señorita Calamity

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  11. ¡Muchas gracias, Helevort! Me gusta que le guste. :-D
    C.

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Eso que está pensando, todavía no lo ha dicho nadie.