lunes, 21 de noviembre de 2016

Paseando con la Razón. Los 9 días Ad Eternum de la Sacramental de San Isidro, Madrid (España).

Cuando una se replantea la vuelta al ruedo cementeril, toma lápiz y papel y anota ideas aparentemente inconexas. ¿Retomo el repor que empecé de los arcosolios de los reyes portugueses? (Denso.) ¿Escribo por fin algo sobre el panteón Urrutia? (Tendría que volver a visitarlo.) ¿Continúo apostando por las tumbas pétreas que horadan los cerros de mi tierra? (La primera no tuvo mucho éxito.)

Mientras iba garabateando hojas y cotilleando sitios de internet que hacían percatarme de lo vivo que anda el ámbito de la muerte, encontré este post y me salió un eureka al más puro estilo de Arquímedes, porque ya asististí a la Ruta del Amor y ahora quería saber -¡necesitaba saber!- qué era eso de la Ruta de la Razón.

Este panteón no está como tal en la ruta que les presento, pero de siempre me han encantado sus flores de plástico y tela dejadas de la mano de dios, y como pasamos justo al lado de él, aquí que se queda.